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Monthly Archives: octubre 2007

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Sería fácil olvidarlo todo , olvidar el dolor inane , estéril, de la ignorancia y el desconocimiento . Sería fácil olvidarse del camino y volver al origen y mirar, como por vez primera, tu corazón con los ojos del mío .

Sería fácil mi voz . Y decirte : ven de nuevo, o voy , o tanto da, vamos y venimos o nos quedamos …

Sería fácil la risa , la auténtica , la franca , la hechicera , la que nos sacudiera el polvo de la tristeza, desde lo más profundo, sin estridencias . Y sería fácil, también, mi sonrisa callada enfrentada a la tuya , intercambiando estrellas .

Sería fácil ser el aroma de la flor que esclaviza tu cuerpo y te libera el alma y te hace correr, volar, cabalgar como nunca antes . Dejarte libre . Y yo, yo misma .

Sería fácil la tierra y el mar , las semillas y las caracolas , la tierra mojada , la brisa , el laberinto verde , el desierto dorado , la luna-sol .

Por eso …

… sería fácil darme , adaptarme , moldearme , envolverte, embaucarte sin mentiras, cautivarte sin trucos , zarandearte en delicioso torbellino , inevitable . Y que tú me llevaras a tu antojo , poderoso , aquí, alla, cielo e infierno .

Sería fácil abrazarte , recogerme en tu olor , nadar en tu fuego líquido … Ser duende o hada, hacer de mi lengua mi yo completo y columpiándome en la tuya, colarme dentro de ti y viajarte por entero , dentro y fuera . Devorar tus esquemas, abrasar los míos hasta las cenizas . Sin resquicios , sin remedio, sin vergüenza , sin conciencia … con todo.

Sería fácil tú y yo . O ni tú ni yo . O sólo tú y sólo yo .

El dolor inevitable de ti , de mi , de vivir , también sería fácil .

Pero no he podido ver el fondo de tus ojos profundos . Y tengo miedo a la mentira . Y el miedo a la mentira duele más que el dolor .

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Tras romper el hielo blanco de la hoja , quiero continuar fundiéndolo , a poquitos , irreversible . Y ahora, no se me ocurre o no se me atreve otra cosa que intentarlo con el poema de fuego de un poeta también irreversible :

Pablo Neruda

LLÉNATE DE MI

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.

No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué? palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!

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Llevo tanto tiempo sin escribir en mi blog que creo que estoy en plena crisis de lo que yo denomino : “el síndrome de la hoja en blanco ” .

Ignoro si ese síndrome existía o fue algo de mi invención . Como sea, nadie me lo contó . Era lo que yo sentía en mis épocas de estudiante cada una de las veces que hacía un examen y, una vez dictadas las preguntas, me disponía a contestar . Me entraba una angustia tal al enfrentarme a esa hoja en blanco que debía llenar con mis conocimientos, los adecuados, los justos, pero suficientemente desarrollados , que a veces necesitaba hasta un cuarto de hora para serenarme , ordenar mis ideas y perderle miedo a la nada de la hoja.

El problema siempre era cómo empezar . Superado ese trance todo iba sobre ruedas, si es que me sabía todas las preguntas, claro . Sin embargo en más de una ocasión el maldito síndrome había provocado que me faltara tiempo , que tuviera que acabar el examen deprisa y corriendo , o que dejase alguna de aquellas laaaaargas respuestas a medias o siquiera esquematizada para que se supiera que, por lo menos, conocía el tema .

Tras este rollo parece que la sensación se va pasando pero como esto afortunadamente no es un examen, he pensado retomar mi casa de palabras con algo liviano, intrascendente, fresco, que me devuelva el hábito y el gusto por contar … lo que sea .

Y se me ha ocurrido contar un sueño simpático y peculiar que tuve el otro día , que me hizo despertar con una sonrisa :

Estaba yo durmiendo y me despertaba pero no me hallaba en mi actual vivienda, si no en casa de mis padres , como si hubiera retrocedido varios años y aún viviera con ellos . Sé que no era la casa en la que viven ahora , si no la anterior , precisamente la que compartí con ellos durante toda mi infancia y parte de juventud . Y sin embargo , no tenía que ver nada con la real, con la que yo recuerdo .

Despertaba, digo , y me iba directa al lavabo, pero en lugar de ir por la puerta , accedía por una especie de espejo-ventana que había a la cabecera de mi cama . Saltaba y ¡ ale-hop ! ya estaba en el baño .

El entrar en la ducha me daba cuenta de que había unas plantas en macetas que entorpecían mi acceso . Una de ellas era un cactus , corriente , nada especial : de los estrechos y alargados que crecen hacia arriba , con diversas caras irregulares , verde y con pinchos … un cactus en definitiva, parecido a los alargados de la foto de arriba, pero un poco más grande .

Cuando intentaba apartarlo, el cactus sorprendentemente daba un salto y se acercaba a mí peligrosamente . Del susto me echaba hacia atrás , pero el cactus, a saltitos , conseguía acercárseme de nuevo y entonces me ponía a gritar a los de la casa : ” En el lavabo hay un cactus que salta y me persigueeeee ” . Nadie al parecer oía nada y entretanto yo seguía huyendo del cactus y éste trás de mi dando saltitos , evidentemente para pincharme, pensaba yo . Como el baño no era muy grande – os podéis imaginar la escena – llegó un momento en que, acorralada ante la taza del water, sin posibilidad de escapar , me rendí . Y entonces pensé : ” bueno después de todo no pueden ser tan terribles los pinchazos de este cactus, seguro que de eso no me voy a morir ” . Entonces, las finas púas del cactus se transformaban ante mis ojos en flores , alargadas, con forma de campánula , los extremos redondeados y de un color indeterminado , pero claro, eso seguro .

Las flores, entonces , juntaban sus extremos redondeados, de forma similar a unos amorosos labios y me daban besitos en las piernas . Breves, delicados , tiernos, frescos … Tras la dulce sorpresa inicial, me entraba la risa y justo , en ese momento me despertaba … me desperté, con una sensación tan agradable que no pude dejar de sonreír durante un rato. Y con ganas , evidentemente , de más besos de flores en mis piernas .

Ignoro el significado de ese sueño, pero intuyo que Freud podría hacer del mismo una interpretación muy jugosa . Pero prefiero dejarlo como está , no saber nada . Seguro que el sueño perdería su gracia …

Hasta la próxima 🙂